En mi años como escritor de videojuegos, han sido contadas las veces que he visto algo y en silencio me he sentado sobre una colina a esperar con la certeza de que, pase lo que pase, será espectacular.
Así fue el lunes cuando vi el nuevo trailer de Nvidia anunciando el lanzamiento de la última versión de su tecnología de Supermuestreo de Aprendizaje Profundo (DLSS por sus siglas en inglés).
Nvidia DLSS permite muchas cosas, pero la razón que causó un estrellón de cara es su función de generación de cuadros, la cual permite que ciertas tarjetas gráficas usen IA generativa para predecir fotogramas y así generar imágenes de mayor fidelidad.
Digamos que la reacción no ha sido la que esperaban.
Por un lado, los dislikes en el video de arriba están activos, pero no aparece un contador. Más de 410 mil personas han visto el trailer, pero solo 6.2 mil le han dado like. Juzgando por los comentarios en el video, dudo que la cantidad de dislikes sea menor a seis mil.
“Ahora Grace es un intento de ChatGPT”, dice el usuario StoriesWithPrentice con más de dos mil likes.
El comentario hace alusión a Grace, una de las protagonistas en el más reciente Resident Evil, cuya cara pasa de ser estilizada a ser yasificada como por un prompt de ChatGPT.
Hangar59 dice: “No se me ocurre una cachetada en la cara más fuerte que la IA llegue y ‘arregle’ lo que los desarrolladores han trabajado por años”.
Quizás la pregunta más directa y reveladora viene de Kenny-SO, quien grita: “¿PARA ESTO FUE QUE SACRIFICARON NUESTRO RAM?”
Es difícil justificar lo que Nvidia está haciendo, al menos si sus tarjetas gráficas van dirigidas al comprador común. No tiene sentido darnos un filtro de IA en tarjetas gráficas que cada vez menos gente puede comprar por culpa de la IA.
Desde el anuncio, Nvidia se ha vuelto la empresa tecnológica más cotizada en la bolsa de valores de EEUU, pero también es la que nos ha dado el ejemplo más claro de por qué esta tecnología no ofrece nada que los consumidores estén pidiendo.
No cuando hay una escasez de memoria RAM que amenaza con subir los precios de cuanto aparato electrónico hay en nuestros hogares, y menos cuando estas tarjetas gráficas cada vez vienen con funciones como DLSS 5, que a duras penas pueden llamarse mejoras.
Otro ejemplo claro de cómo las empresas que alguna vez se apoyaron en los gamers para hacer sus millones, fácilmente se desprenden de su legado a favor del dinero.
Cuando no queden más tarjetas gráficas que la clase media pueda comprar y todos los juegos se puedan ver igual por tener esa super fidelidad que tanto buscan, quizás entonces comenzaremos a darle duro a nuestros backlogs de Steam, porque ya nada importará.
Al menos eso es algo bueno que saldrá de todo esto.



