Han habido muchas cosas que me han aterrado en juegos de The Legend of Zelda. La introducción de Phantom Ganon en Ocarina, cuando aparece el el Gran Octos en Wind Waker. Bueno, le tengo un miedo irracional al agua en videojuegos así que… de hecho muchas cosas en Wind Waker.
A mi parecer, ninguna de estas se compara a la cinemática de las sombras fundidas en The Legend of Zelda: Twilight Princess.
En mi reciente aventura con este juego que nunca terminé, la secuencia ocurre justo después de completar el tercer calabozo del juego, situado al fondo del Lago Hylia. Link se reencuentra con el espíritu de luz, Lanayru, quien le cuenta la historia de los intrusos que trataron de apoderarse del Reino Sagrado donde habitaban las tres diosas que crearon el mundo.
Esta secuencia por sí sola es aterradora porque muestra ideas que otros juegos de Zelda no habían explorado. Sí, cada Zelda combina elementos narrativos de comedia, acción y aventura, pero pocos se adentran tanto en el horror. O al menos no de este modo.
El tipo de horror que muestran en la secuencia es más escalofriante que un simple susto repentino o una imagen grotesca. Va más cargada de suspenso y de aquella sensación helada que te eriza los pelos de la nuca.
La cinemática comienza como muchas otras en los juegos de Zelda, excepto que hay un fondo completamente negro, lo cual me mantuvo alerta todo el tiempo, como si algo malo fuera a ocurrir.
Ilya, la amiga de Link, aparece sonriente junto a él, pero poco a poco el tono del relato se va poniendo más turbio.
Lanayru cuenta que al comienzo la gente de Hyrule vivía en armonía, pero que al conocer más sobre el Reino Sagrado comenzaron a pelear entre sí. Al tiempo que dice esto, la cámara revela que Ilya tenía un puñal en su mano todo este tiempo.
Los ojos de Ilya y Link se blanquean, al tiempo que este último corre hacia la Trifuerza sin poder llegar a ella. En su lugar, tres siluetas negras aparecen frente a la Trifuerza. Son versiones oscuras de Link con ojos rojos y risas macabras.
Lanayru le advierte a Link que cuide de no dejarse consumir por el poder, lo cual parece un presagio de cosas por venir.
Como una pieza de cine, es impresionante. Los efectos en cámara lenta apareados con el las notas macabras en el fondo dan la sensación de que estás viendo algo prohibido, pero no puedes dejar de mirar.
Por otro lado, la secuencia va muy de la mano con todo lo que he visto hasta ahora en Twilight Princess. El Hyrule en este juego es sombrío y aterrador. Es un mundo muy serio que carece de aquella sensación de alegría y asombro que prácticamente todos los demás juegos de la serie tienen.
Creo que lo que más me asusta de todo es que, por primera vez desde que juego esta serie, la historia indica sin titubeos que Link también puede ser corrompido por el poder de la Trifuerza y quedar convertido en alguien como Ganon.
Hablando de este último, el juego a estas alturas todavía no lo ha mencionado por su nombre, solo refiriéndose a él como el Rey de la Oscuridad. Quiero seguir jugando para ver qué ocurre, pero estoy convencido de que la luz del amanecer todavía está muy distante de mí.
En mi caso, tomaré la advertencia de Lanayru como señal de que debo jugar esto de día.







