Escándalo Manga One: artistas de Frieren, Mob Psycho 100 y Ranma 1/2 retiran sus títulos tras escándalo de abuso sexual

Escándalo Manga One: artistas de Frieren, Mob Psycho 100 y Ranma 1/2 retiran sus títulos tras escándalo de abuso sexual

Una de las editoriales más grandes de Japón encubrió la identidad del abusador para que siguiera publicando material.

|

Share

El mundo del manga está en pleno shock tras la publicación de documentos legales que revelan que Manga One, la app de manga digital de Shogakukan, permitió que un autor que había sido arrestado en 2020 por agresión sexual hacia una menor volviera a trabajar bajo un nuevo nombre.

Shōichi Yamamoto, el autor de Daten Sakusen, fue arrestado en 2020 por agredir sexualmente a una estudiante de secundaria mientras Yamamoto trabajaba de medio tiempo en la escuela de la víctima.

Según un reporte del diario Mainichi, el pasado 20 de febrero la Corte del Distrito de Sapporo ordenó que el autor pague 11 millones de yen (USD $71,000) en daños a la víctima.

Después del arresto en 2020, Shogakukan canceló Daten Sakusen citando “motivos de salud” por parte de Yamamoto.

En 2022, Shogakukan volvió a contratar a Yamamoto, esta vez bajo el nombre de Hajime Ichiro, para que trabajase en un nuevo manga, Jojin Kamen, ilustrado por Eri Tsuruyoshi.

De acuerdo al reporte de la corte, los editores de Manga One sabían de la condena de Yamamoto y hasta participaron en conversaciones para llegar a un acuerdo fuera de la corte entre él y la víctima, con el propósito de que las acusaciones de abuso se mantuvieran en secreto.

Como no lograron un acuerdo, la corte procedió con su veredicto.

Lo que sigue

Manga One soltó una disculpa el 27 de febrero, la cual fue criticada por no contener información concreta sobre por qué volvieron a contratar a Yamamoto. Al día siguiente, Shogakukan le siguió con un enunciado propio, donde dijeron que Jojin Kamen queda suspendido de momento.

Lo triste es que no es la primera vez que esto ocurre en Shogakukan. En 2024, la editorial volvió a contratar a Tatsuya Matsuki, el autor de Act Age, quien había sido arrestado dos años antes por cometer actos indecentes hacia una menor.

En este caso, Matsuki fue contratado bajo el nombre de Yatsunami Miki con el pleno conocimiento de los editores y la artista Kaoru Yukihira, para que trabajase en Seisou no Shinrishi.

Tras regarse la noticia, varios mangakas han salido a criticar públicamente a la editorial Shogakukan, como es el caso de ONE, el autor de One Punch Man y Mob Psycho 100, este último siendo publicado por Shogakukan.

“MANGA ONE. No puedo colaborar con quienes no pueden expresar claramente su condena del daño sexual a menores”, dice ONE en su cuenta de X. “Eso es un hecho. Estoy esperando a que las partes involucradas revelen las circunstancias”.

Por otro lado, varios autores importantes han retirado sus obras de la app de Manga One en señal de protesta, como es el caso de: Rumiko Takahashi (Ranma 1/2, Inuyasha), Kanehito Yamada (Frieren: Beyond Journey’s End) y Ruyhei Tamura (Cosmos).

Los tiempos van cambiando

No fue hace mucho que una situación similar ocurrió con un mangaka de renombre internacional, pero la reacción y sus consecuencias fueron muy distintas.

En 2017, el autor de Rurouni Kenshin, Nobuhiro Watsuki, fue condenado por posesión de pornografía infantil. La policia allanó su casa y encontró más de 100 DVDs con videos de pre-adolescentes desnudas.

En febrero de 2018, fue multado con 200 mil yenes (USD $1,900) y Shueisha paralizó temporalmente la publicación de su más reciente libro, Rurouni Kenshin: El Arco de Hokkaido.

Para junio de 2018, la publicación había resumido y el mundo siguió como si nada. En 2024, varios referentes del manga en Japón como Masashi Kishimoto (Naruto), Takehiko Inoue (Slam Dunk, Vagabond) y Eiichiro Oda (One Piece) participaron en la celebración de 30 años de Rurouni Kenshin.

Me molesta pensar que Watsuki fue tratado con menos severidad por su popularidad o posible influencia, pero me parece más preocupante aún que sea tan fácil contratar gente en Japón usando nombres falsos.

La reacción negativa hacia Manga One y su equipo editorial es merecida y con suerte servirá como una dura advertencia.

Por su parte, Shogakukan ha dicho que están creando su propia investigación interna y que emitirán un reporte posterior con el fin de “imponer acciones disciplinarias estrictas y formular e implementar medidas para prevenir la recurrencia”.

No sé si les creo.

0 Comentarios
Más votado
Más recientes Más Antíguos