Israel construyó la barrera de Cisjordania para mantener a los Palestinos fuera de su territorio. La muralla mide 8 metros de altura y fue construida en 2002. La intención de sus creadores era oprimir a los ciudadanos al otro lado, pero sin quererlo les dieron una forma de expresión y protesta que ha perdurado por dos décadas.
Es aquí donde el demo de Palestine Skating Game arranca: con mi personaje parado al lado de esta gran pared rellena de graffiti floral con arte dedicado a figuras como George Floyd y Eyad al-Hallaq junto a imágenes más subversivas como Trump besándose con Netanyahu.
Llevo mis patines y también una lata de pintura en aerosol, listo para grindear o rociar cualquier superficie que encuentre. A lo lejos veo tres soldados que me miran con caras de ladrillo.
El demo no tiene música y los controles no son para nada fáciles de manejar. Tuve que leer las instrucciones en la página de itch.io varias veces, pero una vez que comencé me entró un sentimiento de rebeldía.
En cuanto me acerqué, los soldados comenzaron a dispararme sin piedad. No hay forma de morir en el demo, pero las balas me irritan igual. Por suerte, llevaba una lata de aerosol que descargué contra mis agresores y callé su ruido por un momento.
Los creadores de Palestine Skating Game quieren que viva esta experiencia en donde el simple tránsito por mi vecindario es visto como una amenaza y recibido con violencia excesiva, pero también quieren que sepa que puedo luchar de vuelta con arte.
Divisivo
El equipo detrás del juego se reparte entre el Líbano, Gaza y los Estados Unidos, usando pseudónimos o evitando dar nombres completos para proteger sus identidades y las de sus familiares.
Entre los seis integrantes del equipo está Doaa, quien solía trabajar en el juego desde Gaza y logró recaudar £30,000 para evacuar la zona.
Wael, uno de los programadores, está en proceso de recaudar donaciones para salir del paso fronterizo de Rafah, el cual ha estado en ocupación de las fuerzas de defensa israelíes (IDF) desde mayo de 2024.
En una entrevista con Huck, el programador expresa el miedo que siente a diario de ser bombardeado como le pasó a una pareja casada de programadores en el campo de refugiados Al Burejj en 2024.
Tanto Wael como Doaa han sido ayudados por Justin, uno de los miembros que vive en Estados Unidos, el cual decidió hacer algo para difundir las injusticias que vio durante un viaje a Gaza en 2024.
Justin dice que quiere que el juego sea visto como una señal de esperanza, lo cual sería posible si logran “romper con el mainstream estadounidense” y crear consciencia en la población de gamers.

Lograr la conexión
Palestine Skating Game no oculta sus cartas cuando de inspiración se trata.
La documentación del juego se refiere a mi personaje como “Momtaz”, una referencia directa a la agente de talentos de la serieWe Are Lady Parts. Al igual que en aquel show, mi personaje usa un niqab que oculta todo menos sus ojos.
Para conectar con sus jugadores, Justin dice que el juego contará con música electrónica árabe de la mano de varios productores independientes como Farhot y el dúo Hazy Noir.
“Quiero que sea música que no haya sido influenciada por nosotros”, dice Justin. “Básicamente, hecha de forma independiente. Si ya está influenciada por la electrónica occidental, no hay problema. Pero preferiría que no inclináramos la balanza aún más en esa dirección”.
Para financiar el juego y ayudar a sus miembros en Gaza a salir de allí, sus creadores han abierto una campaña de GoFundMe y si gustas, te recomiendo que chequees el demo en itch.io para que vivas la experiencia con tus propios ojos.
Este es uno de esos juegos que se sienten punk incluso en su estado de prototipo. Con el tiempo, su gameplay podría ser refinado, pero la importancia de su existencia ya es evidente y algo digno de apoyar. Su existencia es desafiante.



