Nos despertamos a la mañana siguiente de nuestra llegada a Sagada (¡rima!), frescos y hambrientos de aventura y… comida. Por eso nuestra primera parada fue derechito a la excelente Yoghurt House que estaba prácticamente frente a nuestro hostal. Si van prueben los pancakes, que están a otro nivel.
Una vez que regresamos al hostal, un pequeño bus esperaba para llevarnos a nuestro primer destino: La Cueva Lumiang.

Un viaje rápido de 10 minutos en el bus nos dejó frente al borde de un inmenso valle lleno de árboles y una escalera cuesta abajo hacia su interior. Stef y yo seguimos a nuestro guía mientras Xopau se quedó atrás tomando las hermosas fotos que adornas este artículo.
Note: Xopau es fácilmente una de las fotógrafas amateur más dedicadas que conozco. Ella compra su equipo con el dinero de su trabajo diurno y de noche se transforma en Master Xopau y llena su Instagram de fotos divertidas con sus amigos y familia. Chequéalas si quieres aprender más sobre la vida en Las Filipinas.
Aquí aprendimos que antes de que los españoles llegaran a Las Filipinas e introdujeran la religión cristiana, los locales enterraban a sus seres queridos en cofres de madera y los apilaban en la boca de una cueva donde la luz del sol protegería sus almas de los malos espíritus.
Los cofres en sí eran pequeños sin importar que hubiesen adultos o niños adentro. La razón es que los cuerpos eran preservados en posición fetal porque los locales creían que el cuerpo debía irse de este mundo de la misma manera en que vino a él.
Algunos de las cofres habían estado allí por al menos 500 y tenían la figura de una lagartija tallada en ellos para hacer notar que aquella persona había muerto en la tercera edad. Los locales han adoptado a la lagartija como símbolo de longevidad. Una vez enterrados, las familias de los enterrados no regresan para visitarlos a menudo, como se suele hacer en otras religiones. En vez, los enterrados son recordados mediante rituales hechos en casa.
Después de que el cristianismo fuera adoptado como la religión oficial del país, los cementerios tradicionales comenzaron a proliferar y Sagada de hecho cuenta con uno que fuimos a visitar más tarde aquel día.
En su momento, el simple acto de estar parado frente a los cofres me hizo caer en cuenta de que no podía recordar una vez que alguien me haya explicado por qué enterramos a nuestros seres queridos en cofres de madera o los quemamos y guardamos sus cenizas en urnas. No es que lo vea como algo malo, sino que simplemente no podía recordar una vez que alguien me lo haya explicado como algo más que una tradición. Aún después de salir de la duda sigo pensando que la forma en que los muertos eran enterrados antes del cristianismo tiene mucho sentido.
Después que subimos por las escaleras, nuestro guía nos llevó en el busito a la siguiente parada, la Cueva Sumaguing, también conocida como Cueva Grande o (como nos enteramos luego) La Cueva Porno, la cual les aseguro es un tipo muy diferente de cueva.
Pateando Calle es una columna de mis aventuras mochileando como loco por el mundo, documentando como sobrevivo con poco dinero y cero idea de lo que estoy haciendo. Para más aventuras, mira el archivo.