Antes que nada, dejemos esto claro: estoy fascinado por la historia de cómo surgió este juego y su protagonista, Vadim alias yeo, un ruso que, de alguna manera, trasplantó sus recuerdos del Moscú de los 80s a un juego sobre un maleante de secundaria que crece en un pueblo japonés ficticio.
Una noche, tras terminar el demo, mordí el anzuelo y compré el juego completo en la eShop, después de quedar gratamente sorprendido por la forma en que se comunicaban los personajes de la secuencia de introducción. No sabía quiénes eran estos muchachos delincuentes, pero me encantaron todos los cinco.
Casi una hora después, tuve que dejar The Friends of Ringo Ishikawa porque me abrumaba.
GTD: Getting Things Done
Cuando tenía 23 años, se me metió en la cabeza que quería ser un blogger. En ese entonces, mis decisiones en la vida me habían cargado de mucha responsabilidad y solo buscaba hacer lo que me daba la gana; así de simple.
Así que empecé un blog, este blog, y pasé los siguientes cuatro años de mi vida escribiendo en él, mientras descubría que había otros tipos de contenido que me encantaba crear en la internet, como diseñar páginas web o hacer ilustraciones para banners, por ejemplo.
Poco a poco descubrí que era relativamente bueno para estas cosas, así que con el tiempo me costaba cada vez más concentrarme en hacer solo una de ellas a la vez. Quería hacerlo todo porque podía. Pero luego, cuando me sentaba a crear algo, quería que fuera lo mejor posible. Tenía que ser perfecto o no serlo.
Después de escuchar esto, un amigo me recomendó leer «Organízate con eficacia» de David Allen para organizar mejor mi vida. En aquel momento, el libro era justo lo que necesitaba, pero no resolvió mi problema.

El mantra GTD de Allen gira en torno a la idea de que la rutina puede sintetizarse en lo que él llama «activar widgets». Primero, piensas en un problema y por qué requiere tanto de tu tiempo y esfuerzo diario para resolverlo.
¿Por qué se me acumulan las notificaciones de WhatsApp en el teléfono? ¿Será un grupo al que pertenezco que constantemente me envía mensajes que no me interesan? ¿Quizás solo sea una persona con la que ya no quiero hablar, pero que sigue enviándome mensajes que nunca contesto?
Tras identificar la causa raíz del problema, creas un sistema para detenerlo fácilmente, tan fácil, de hecho, que no necesitas pensar en cómo detenerlo cada vez que se presenta.
Simplemente activarías un widget sin pensar, ya sea dándole al botón de mute en las conversaciones molestas cada semana o filtrando las palabras clave más comunes en los mensajes del grupo. Confiarías en el proceso mental que hiciste previamente para resolver el problema y dejar que eso se convierta en una rutina por sí sola.
GTD resultó ser una solución práctica para la mayoría de mis obstáculos diarios, aquellos que solían ocupar el valioso tiempo que podría dedicar a crear un banner chévere para la página web o escribir segmentos para un podcast.
También me convirtió en el tipo de persona que necesitaba superar estos obstáculos en cuanto se presentaban, para que no empezaran a llenar mis pensamientos con ecos internos de «tienes que hacer esto, recuerda hacer esto, no olvides hacer esto», que se repetían hasta que los resolvía.
Por eso, empezar a jugar a The Friends of Ringo Ishikawa fue tan estresante, a pesar de lo mucho que me encantaban sus diálogos, su estética nostálgica y su ambientación inicial.
Una Vida Errante
Juegas como Ringo, un chico normal que asiste al instituto a principios de los 80s. No es muy popular en clase y tampoco con las chicas, le gusta fumar cigarrillos de vez en cuando y, después de la escuela, sale con su grupo, cuatro huevones que siempre están dispuestos a resolver cualquier bronca con las pandillas de las escuelas rivales de forma dolorosa.
Entre estos encuentros violentos, puedes hacer que Ringo vaya al gimnasio y haga ejercicio o practique artes marciales, puedes quedar con un amigo para comer o jugar al billar, o conseguir un trabajo de medio tiempo. Incluso puedes quedarte en tu habitación y estudiar.
Ten en cuenta que uso el verbo «puede» al referirme a estas actividades, porque son sugerencias que el juego presenta al jugador, pero no lo obliga a participar. Algunas de estas actividades ni siquiera aparecerán a lo largo de la historia a menos que las busques activamente.
El juego no tiene un objetivo fijo más allá de existir y hacer lo que te dé la gana. Mi Ringo podría ser un holgazán que se salta las clases y es odiado por todos los adolescentes matones del pueblo, mientras que tu Ringo podría ser un estudiante sobresaliente que trabaja en el videoclub local tres veces a la semana.

Una vez, mientras volvía a casa después de pasar el rato con mi pasiero Masaru, unos brujones en uniforme blanco aparecieron frente a mi casa y amenazaron con pelear conmigo. Estaba solo y logré calmarlos, pero desde entonces nunca he vuelto a salir después de la escuela sin alguien de mi banda.
En otra ocasión, me sacaron la shit en un bosque y un mecánico me encontró y se ofreció a ayudarme a entrenar para que pudiera defenderme mejor la próxima vez. Fue genial. Ganar peleas al principio del juego se sentía difícil debido al bajo nivel de mi personaje, así que descubrir este secreto se sintió satisfactorio y gratificante.
Ringo puede actuar como un tipo duro y callado con sus amigos, pero en la compañía adecuada, suelta muchas opiniones mordaces, típicas de un niño de su edad. Le da demasiadas vueltas a las cosas y le cuesta encontrarle sentido a todo, una ocurrencia bastante común para los jóvenes a quienes les cuesta encontrar su lugar en el mundo durante la adolescencia.



En la Ciudad de Panamá, durante la década de los 90s, Ringo habría sido considerado un «rejero»: básicamente un muchacho de secundaria o universidad que se junta con otros de su edad para salir a la discoteca o bar en busca de mujeres, pero nunca recogen nada.
La Parte Nostálgica
Fiel a los clásicos en los que se inspira, The Friends of Ringo Ishikawa es un RPG brawler de principio a fin, con la parte RPG de la ecuación hecha más clara.
Ringo tiene un stat llamado “Saber» (Know) que aumenta cuando presta atención en clase o hace la tarea en el escritorio de su habitación. Si compras un libro, puedes leerlo casi en cualquier lugar (necesitas estar sentado para leer) y después de terminar algunos libros desbloquearás la habilidad de lectura rápida, que te da una mayor ventaja al estudiar en casa. Esto es útil si planeas obtener calificaciones perfectas para poder obtener una beca.
Debes comer y hacer ejercicio periódicamente para aumentar tus puntos de vida y aguantar en una pelea, a menos que te guste apañar golpes por diversión. Lo mismo ocurre con el descanso: dormir bien por la noche te repondrá, pero estudiar hasta tarde por la mañana te dejará lento e incapaz si surge un altercado.
La banda sonora del juego es tan chill. Por más inspirado que esté en River City Ransom, las vibras de Ringo no podrían ser más diferentes. No hay una intensa plena de batalla sonando en el fondo mientras le partes la cara a los enemigos. En vez, te serás deleitado con ritmos de lo-fi hip-hop, guitarras funky y chasquidos de jazz al atardecer para meditar camino a casa.
No he terminado el juego y no sé si lo terminaré algún día. The Friends of Ringo Ishikawa me sigue abrumando con su infinidad de posibilidades. Seguiré jugándolo para ver hasta dónde me lleva la historia, pero tendrá que ser por partes, con semanas entre sesiones.
Al final, la decisión más difícil para mí es qué cosas debo dejar atrás para poder destacar en ciertas actividades. ¿Elijo escribir en lugar de dibujar un webcomic? ¿Qué tal si escribo un libro en lugar de empezar un canal de YouTube o un podcast exitoso? ¿Debería dejar de aprender a hacer música en Garage Band para mejorar mi animación en After Effects?
Quizás The Friends of Ringo Ishikawa sea demasiado profundo para el tipo de vida que llevo ahora mismo, pero ¿quién sabe? Quizás en el futuro todas las decisiones que debía tomar serán encrucijadas en mi espejo retrovisor, en cuyo caso quizás podría sentarme y retomar este juego solo para recordar cómo se sentía el tener el mundo listo para conquistar con la punta de mis dedos.
Publicado originalmente el 30 de julio de 2019.