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Thor: Ragnarok Es El Más Gracioso Filme de Superhéroes Del Año

Thor: Ragnarok hace todo lo que hemos llegado a esperar de una peli de Marvel: tiene acción por toneladas, personajes extraordinarios y visuales espectaculares, pero más allá de eso es un filme que entiende muy bien lo que es desde el primer minuto y esto es lo que lo separa años luz del resto.

Saquemos lo obvio del camino: en el panteón de las adaptaciones fílmicas de Marvel, Thor protagoniza dos de las entregas menos queridas en el MCU. No importa que estuviese peleando con gigantes de hielo o robots, Thor Odinson siempre ha sido interpretado por Chris Hemsworth como un personaje con el potencial para hacernos reir, pero siempre restringido por la necesidad de hacerlo ver regio y estoico. Thor: Ragnarok destruye esta percepción de nuestro héroe—tanto en sí mismo como en la audiencia—desde que nuestro héroe entra en escena y de pronto su mundo es diferente y ahora quiero que todos los filmes de Marvel sean así.

Advertencia de spoilers

Escrita por Eric Pearson, Craig Kyle y Christopher Yost, quien también ayudo a escribir Thor: The Dark World, esta tercera entrega de nuestro héroe asgardiano es fiel prueba de que la mano de un director puede elevar hasta al más aburrido de los Vengadores a la grandeza. En este caso le debemos las gracias a la mano de Taika Waititi, el prolífico director neozelandés, cuyo toque para la comedia entre personajes dispares es lo que hace que los personajes en este filme destaquen.

Thor: Ragnarok
Hela y Skurge. Imagen: Marvel

El filme sabe desde el comienzo que es una comedia de acción pura y dura, a veces familiar y a veces de colegas, pero una comedia al fin y al cabo. Waititi, quien se ha hecho un nombre en la escena de filmes independientes mostrando el humor que nace del lado incómodo de las relaciones, trae esta sensibilidad a los momentos más dramáticos de la historia, incluso en medio de situaciones absurdas que ya de por sí son graciosas.

La última vez que dejamos a nuestro héroe, Thor había salido al espacio en busca de las Gemas del Infinito. El filme arranca algún tiempo después, con Thor atrapado en la guarida de Surtur, el enemigo jurado de Odín destinado a traer consigo Ragnarok: el fin de Asgard y los dioses inmortales. Surtur le revela que Odín ya no está en el trono de Asgard y amenaza con que el fin se acerca.

En esta introducción vemos al Thor que conocemos, más gracioso y poderoso que nunca, en el mejor despliegue de sus poderes desde la primera peli de Avengers. Las visuales de la escena ya de por sí son brutales, pero encima de eso la “Immigrant Song” de Led Zeppelin suena a todo volumen, y por un momento el dios del trueno parece más cool que Tony Stark y Spider-Man juntos.

Thor consigue derrotar a Surtur y regresar a Asgard para confrontar a su hermano Loki (Tom Hiddleston), quien ha estado haciéndose pasar por Odín todo este tiempo. En la búsqueda de su padre los dos hermanos acabarán en Sakaar, un nuevo y extraño planeta controlado por el atorrante Grandmaster (Jeff Goldblum), quien rige un evento de gladiadores en donde nuestro héroe se encontrará con caras nuevas y no tan nuevas.

Al dejar Asgard sin alguien en el trono, la sensualmente malévola Hela (Cate Blanchett) aparece en escena para arrasar con todo el universo, comenzando por el hogar de nuestro héroe. Donde otros villanos de Marvel se toman su tiempo planeando tras cortinas y moviéndose como piezas de ajedrez, Hela es un bienvenido cambio que toma la delantera y no pierde el tiempo en hacernos ver lo poderosa y letal que es.

Thor: Ragnarok
Grandmaster parece loco, pero no lo está. Imagen: Marvel

El filme divide su narrativa en dos caminos, mostrándonos lo que pasa con Thor en Sakaar y luego con Hela en Asgard. Aunque toma algo de tiempo acostumbrarse al chorro constante de información que nos vuelcan encima, la trama nunca es abrumadora o tediosa. No todas las escenas impulsan la historia hacia adelante, pero en aquellas donde parece que nos estancamos siempre hay buen humor entre personajes, y de hecho eso es un punto interesante que debo comentar.

No existe duda de que este filme es gracioso. Los chistes vuelan a diestra y siniestra, garantizando que nadie los agarrará todos en la primera ida al cine, lo cual es bueno y malo a la vez. El problema aquí es que con tantos chistes, hay raros momentos de seriedad que nunca parecen calar en la audiencia porque son apartados casi de inmediato por otro chiste. El filme podría estar mejor balanceado en ese aspecto, pero no deja de ser bueno por tratar de pintarnos una sonrisa, simplemente es menos profundo que digamos, Civil War o Iron Man 3.

Sin duda alguna Hulk (Mark Ruffalo) y Valkyrie (Tessa Thompson) son los personajes más destacados de la historia, pero Valkyrie se roba el show sin asco. Pintada como una caza recompensas oportunista, Valkyrie es el personaje que mejor logramos conocer a lo largo de esta historia. Thompson la interpreta como una verdadera dementa desde el principio, y su evolución hasta antes de los créditos se sintió bien pensada y natural.

Thor: Ragnarok
Valkyrie pateando rantan de culo en Thor: Ragnarok. Imagen: Marvel

Bruce Banner, por otro lado es el soporte humorístico en que se apoya Thor cuando la trama decide disparar todos los cilindros. Sin quererlo, Banner ha quedado atrapado en Sakaar después de robarse el Quinjet al final de Age of Ultron. Después de dos años siendo Hulk y viviendo como gladiador, el Banner confundido y asustado que vemos se convierte en la más viva representación de la audiencia en pantalla, lleno de preguntas y reacciones jocosas a todo lo que ocurre a su alrededor. Es perfecto.

Repartidos a lo largo de la trama principal nos dan nuevos personajes como Skurge (Carl Urban) y Korg (la voz del mismo Waititi), quienes tienen sus propios conflictos internos y escenas destacadas casi al final del filme. Heimdall (Idris Elba) también aparece como un guerrero sabrosón que por fin muestra sus dotes de pelea en el tercer acto. Quizás el mejor detalle que hicieron fue darle a Hulk la habilidad para hablar, que seguro será la fuente de muchos momentos atorrantes cuando se reúna con el resto de los Avengers.

Visualmente, Thor: Ragnarok goza de tener el aspecto más fiel que hemos visto a los cómics de Jack Kirby hasta la fecha en el MCU. Las estructuras de los edificios, los diseños de las naves espaciales, los vestuarios de personajes y los colores que bañan este filme resaltan a los ojos gracias al trabajo del director de fotografía español, Javier Aguirresarobe, que seguro tomó pistas de Guardians of the Galaxy Vol. 2 para darnos un filme vibrante que no es abrumador.

Todo es unido por la brillante composición de Mark Mothersbaugh, quien toma los temas originales de filmes pasados y los combina con riffs de guitarra locos salidos directo de una peli de acción ochentera. Los momentos heroicos se sienten realmente emocionantes y los momentos de comedia están allí, pero nunca se interponer en el camino de lo que pasa en pantalla.

Thor: Ragnarok
Los mejores. Imagen: Marvel

Al final del día Thor: Ragnarok hace un buen trabajo de subvertir la expectativa de la audiencia, llevándonos por el viaje de un héroe en plena reinvención y marcando el camino para muchas más aventuras. El dios del trueno que entra en esta máquina no es el mismo que vemos salir al otro lado, ni a leguas, y eso lo devuelve a su respetado sitial en el panteón fílmico de Marvel y de paso lo convierte en uno de los personajes que más sorpresas nos pueden dar cuando llegue Infinity War el otro año. Eso ya es un logro impresionante en su derecho.