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Pateando Calle: El Aventón del Terror

Si mi primer viaje pidiendo bote en Europa fue un paseo, mi segundo intento con BlaBlaCar se sintió más como un mal necesario. Lleguen y les diré por qué. 

Mi tren desde Münster hacia Dortmund salía de la estación 10 minutos después de las 6 a.m., así que esa madrugada me levanté extra temprano sabiendo que no habrían buses y que Ruby no podría llevarme a la estación. Dortmund era sólo la primera parada en mi viaje. Allí esperaría a mi segundo aventón de BlaBlaCar camino a París, Francia.

Caminé desde el apartamento de Ruby hasta la Estación Central de Münster y un tipo muy amable me ayudó a abordar el tren indicado ya que él también se dirigía al mismo destino. Hablando con él me mantuve despierto hasta llegar a nuestro cambio en Hamm, donde nos despedimos y seguí mi camino hacia Dortmund.

Dortmund. #germany #jcspeaksgerman #whataboutkfc #greatdesignbro

A photo posted by Luis Landero (@astrolanders) on

No Hay Fotos Aquí

Cuando llegué a la estación en Dortmund, debí esperar a que mi aventón pasara a buscarme frente a una de las salidas. Ruby me ayudó a contactar al tipo y pensé que sería un viaje similar al que hice desde Bruselas, así que estaba bastante emocionado.

Grave error.

Pro tip: cuando hables con tu futuro chofer de BlaBlaCar, dile en qué iras vestido para que te encuentren más fácil. Creo que esta fue la única razón por la que el tipo no me dejó plantado a pesar de estar esperando allí por más de 15 minutos, según él.

La descripción y foto de Josef A en BlaBlaCar mostraban a un muchacho joven de 27 años y aparentemente feliz de ofrecer su camioneta con espacio para siete personas aparte del conductor. La realidad de la situación fue un poco distinta.

Josef resultó ser un señor de entre 35 y 45 años que hablaba español, francés, alemán e inglés y que al conocerme lo primero que dijo fue “casi te dejo, te dije que frente a la estación de tren” en un tono bastante curtido. Con esto pensé que ya el tipo estaba malhumorado por algo, pero luego la cosa se puso más intensa.

Desde mi llegada a Dortmund hasta mi entrada en París, no existen fotos de mi viaje. La razón principal es que el hombre me dijo que no quería que tomara fotos de él ni del interior de la camioneta en el camino, lo cual me pareció bien shady, pero pensé: estoy pagando sólo €25 y el man ya se ve super cabreado por algo, vamos a hacerle caso para no perder el bote a mi destino. Pensándolo bien, el aspecto del tipo siempre me pareció raro y el hecho de que su página del viaje en BlaBlaCar fue borrada o archivada es extraño, pero ya pasó y estoy vivo así que no importa.

Pateando Calle: El Aventón del Terror
La última foto que pude tomar antes de montarme en la camioneta con Josef.

Otro tipo alto con un traje de negocios también se subió poco después al carro. Tendría como treinta y tantos años y no habló mucho en todo el viaje. A los 5 minutos recogimos a otro pasajero, esta vez una chica de Santander al norte de España. Por ahora, todo chévere.

Media hora más tarde paramos brevemente en la estación de Dusseldorf a recoger a una chica y un muchacho. La chica francesa, nacida en Versalles, estuvo lista y esperando con su amiga en la estación. Cuando nos vio se montó en la camioneta y comenzamos a esperar, pero después de 5 minutos a nuestro conductor le cayó una llamada en el auricular Bluetooth que llevaba en su oído. La conversación que escuchamos fue en español y ocurrió más o menos así:

  • Tipo cabreado: “¡¿QUE?! NO NO… NO”

  • Pobre alma (parafraseado): murmullos lejanos

  • Tipo cabreado: “NO NO… NO, MIRA EH MIRA OYE ESCUCHAME LO QUE TE VOY A DECIR, NO OYE, OYE, O LLEGAS AQUI EN 2 MINUTOS O ME VOY SIN TI. YA, NO… 2 MINUTOS. YA. OK. OK.”

Mágicamente, la persona de la llamada se materializó en la forma de un muchacho moreno a varios metros de la camioneta y nadie supo cómo mirarlo cuando trató de subir al bus. Era super delgado, con ojos saltones, un afro y un acento interesante, pero no capté de donde era. Tuve la impresión de que él y Josef se conocían, pero no hablaron más el resto del camino, así que nunca lo sabré.

¿Ya Llegamos?

Pateando Calle: El Aventón del Terror

La única foto que me atreví a tomar durante el viaje en el carro. Los molinos de viento cerca de Lille, Francia.

Después del pequeño episodio me convertí en parte de los cinco pasajeros más callados y posiblemente asustados que haya conocido jamás. Todos nos mantuvimos sentados y quietecitos en la parte de atrás mientras nuestro conductor llevaba conversaciones en todos los idiomas que hablaba a través de su auricular, manejando con furia animal hacia nuestro destino.

Imagina estar en un carro donde el conductor y guía es la persona más cabreada del grupo y se puede irritar aún más con muy poco esfuerzo. Fue un ambiente bastante tenso antes de hacer nuestra última parada, pero al menos con el tiempo nos fuimos soltando y comenzamos a hablar entre nosotros. Bajito.

En Lille hicimos una última parada para recoger a dos pasajeros, ir al baño y comprar comida. El conductor recogió nuestro dinero, el cual usó para comprarse cigarrillos que luego se puso a fumar mientras le ponía más gasolina al carro y esperaba a los dos rehenes pasajeros finales, que resultaron ser una madre y su hija adolescente. Por un breve momento comenzó a llover y ya para entonces podíamos hablar con calma, aunque el tipo del saco y corbata nunca participó.

Fueron en total unas buenas siete horas de viaje y al final llegamos a nuestro destino: Porte de la Chapelle; una de las puertas más grandes a París y una estación clave del metro, mi destino inmediato camino a encontrarme con mi pasiero Aurèle en el centro de la ciudad.

Esta experiencia me confirmó lo que muchos me habían advertido sobre BlaBlaCar y aunque no puedo evitar que ocurra otra vez (¡Yosef al menos tiene una foto!) creo que es suficiente de BlaBlaCar hasta el otro año. Mejor que pasó más temprano que tarde, digo yo.


Pateando Calle es una columna de mis aventuras mochileando como loco por el mundo, documentando como sobrevivo con poco dinero y cero idea de lo que estoy haciendo. Para más aventuras, mira el archivo.